La catástrofe que golpeó el norte de Nepal el 26 de agosto de 2026 no fue una inundación convencional. Una enorme masa de hielo, roca y sedimentos descendió desde la alta montaña hacia la cuenca del Lende Khola, cerca de la frontera entre Nepal y el Tíbet. El fenómeno desencadenó una avenida extraordinariamente violenta que se propagó hacia los ríos Bhote Koshi y Trishuli.
El agua llegó acompañada de barro, bloques, árboles y enormes cantidades de sedimentos. En algunos puntos aguas abajo el nivel del río aumentó varios metros en cuestión de minutos. Viviendas, carreteras, puentes, instalaciones hidroeléctricas y poblaciones situadas junto al cauce fueron alcanzadas antes de que muchas personas tuvieran tiempo suficiente para reaccionar.
Las cifras humanas continuaban cambiando mientras avanzaban las operaciones de búsqueda y rescate, con más de 150 fallecidos reportados y cientos de personas desaparecidas durante las primeras horas posteriores al desastre.
Pero además de la tragedia inmediata, Nepal deja una pregunta importante para la ingeniería: ¿cómo se evalúa el riesgo cuando una obra está aguas abajo de glaciares, laderas inestables, lagos de montaña y cuencas capaces de producir fenómenos que superan ampliamente una inundación calculada únicamente a partir de la lluvia?

Qué ocurrió en Nepal
La emergencia comenzó en la cuenca alta del Lende Khola, un tributario del Bhote Koshi que nace en territorio tibetano y entra posteriormente en Nepal por el distrito de Rasuwa.
Los primeros análisis de imágenes satelitales y registros disponibles identificaron el desprendimiento de una enorme masa de hielo, roca y material de montaña. El fenómeno produjo además una señal sísmica suficientemente intensa para que inicialmente fuera interpretada como un terremoto.
Horas después, el Servicio Geológico de Estados Unidos corrigió esa interpretación: el movimiento registrado no correspondía a un terremoto tectónico que hubiera provocado la avalancha. La propia masa en movimiento había generado la señal sísmica.
Esta diferencia cambia considerablemente la interpretación del desastre.
No se trataría de una secuencia simple de terremoto seguido de inundación, sino de un fenómeno gravitacional de gran escala capaz por sí mismo de movilizar cantidades enormes de hielo, roca, sedimentos y agua.
El Departamento de Hidrología y Meteorología de Nepal informó además que las precipitaciones registradas en Rasuwa durante las horas anteriores habían sido relativamente pequeñas, con valores que no explicaban por sí solos una crecida de esta magnitud.
La cadena de fenómenos que pudo producir el desastre
La investigación definitiva requerirá análisis de campo, modelos hidráulicos, reconstrucción geomorfológica, imágenes satelitales y datos de ambos lados de la frontera. Sin embargo, la información preliminar permite plantear una secuencia técnicamente plausible.
- Una gran masa de hielo, roca y sedimentos pierde estabilidad en la alta montaña.
- El material desciende rápidamente hacia el valle.
- La avalancha alcanza el Lende Khola y moviliza agua y sedimentos existentes en el cauce.
- Parte del material puede obstruir temporalmente el río y formar una presa natural de detritos.
- El agua se acumula detrás de esa obstrucción.
- La presa temporal falla o es sobrepasada.
- Se libera una avenida súbita cargada de agua, lodo, roca y bloques.
- El flujo erosiona márgenes y fondo incorporando todavía más material durante su recorrido.
- La onda alcanza el Bhote Koshi y posteriormente el sistema del Trishuli.
Este comportamiento permite entender por qué una avenida de montaña puede aumentar enormemente su capacidad destructiva mientras avanza.
No transporta únicamente el volumen inicial de agua. Puede incorporar sedimentos, rocas, vegetación, estructuras destruidas e incluso partes de carreteras y puentes.
No es lo mismo una inundación que un flujo cargado de detritos
Desde el punto de vista del diseño, una de las mayores equivocaciones sería tratar un fenómeno como este utilizando únicamente los criterios habituales de una inundación de agua relativamente limpia.
| Característica | Inundación fluvial convencional | Avenida torrencial con detritos |
|---|---|---|
| Material transportado | Principalmente agua y sedimentos finos | Agua, lodo, gravas, bloques, árboles y escombros |
| Densidad del flujo | Relativamente próxima a la del agua | Puede aumentar considerablemente por los sólidos |
| Impacto sobre estructuras | Presión hidrodinámica y flotación | Presión, impacto de bloques, abrasión y empuje de detritos |
| Erosión | Socavación del cauce y márgenes | Socavación intensa y modificación rápida de la geometría |
| Puentes | Obstrucción por material flotante | Impacto, colmatación, represamiento y pérdida de apoyos |
| Velocidad de aparición | Puede existir tiempo de pronóstico | Puede desarrollarse en pocos minutos |
Diseñar únicamente para un caudal de agua puede subestimar de manera importante las acciones reales cuando existe posibilidad de transporte masivo de sedimentos y bloques.
El aumento del nivel ocurrió en cuestión de minutos
Los datos preliminares comunicados por el International Centre for Integrated Mountain Development, ICIMOD, muestran la rapidez extraordinaria de la onda.
En Galchhi, sobre el río Trishuli, el nivel habría aumentado aproximadamente 9 metros en unos 30 minutos. En Malekhu se reportó un incremento cercano a 7 metros durante un intervalo similar.
Más que el valor aislado, lo preocupante para la gestión del riesgo es la velocidad del cambio.
Una carretera, vivienda, campamento de trabajadores o instalación industrial puede encontrarse aparentemente lejos del nivel normal del río y pocos minutos después quedar dentro del corredor ocupado por una avenida extrema.
La distancia al agua durante condiciones normales no determina por sí sola la seguridad de una construcción.
¿Fue un GLOF?
En las primeras informaciones se utilizó con frecuencia el término GLOF, sigla inglesa de Glacial Lake Outburst Flood, que describe el vaciamiento súbito de un lago glaciar.
Es una posibilidad que debe estudiarse, pero todavía resulta prematuro clasificar todo el evento de 2026 de esa manera.
La evidencia inicial apunta con mayor claridad a una avalancha de hielo y roca que alcanzó el sistema fluvial. También se investiga la formación y posterior ruptura de una presa temporal de detritos.
Un GLOF clásico comienza con la pérdida rápida de agua almacenada en un lago glaciar. Una ruptura de presa natural formada por un deslizamiento constituye otro mecanismo. Una avalancha de hielo y roca que entra directamente en un río puede producir una avenida súbita sin que exista previamente un gran lago glaciar.
Los tres mecanismos pueden incluso aparecer dentro de una misma reacción en cadena.
Para la ingeniería importa distinguirlos porque cada uno requiere diferentes datos de entrada, escenarios y formas de modelación.
La amenaza puede comenzar muy lejos del lugar donde se construye
Una enseñanza importante del caso de Rasuwa es que estudiar únicamente la parcela, el puente o el tramo inmediato del río no es suficiente.
El origen del fenómeno se encontraba aguas arriba e incluso fuera del territorio de Nepal.
Esto obliga a ampliar el concepto tradicional de área de influencia de una obra.
En cuencas de montaña deben estudiarse, entre otros elementos:
- Glaciares situados aguas arriba.
- Lagos glaciares existentes y en formación.
- Laderas con posibilidad de grandes desprendimientos.
- Depósitos antiguos de avalanchas y flujos de detritos.
- Presas naturales formadas por deslizamientos.
- Zonas de erosión lateral.
- Tributarios capaces de aportar grandes volúmenes de sedimentos.
- Estrechamientos naturales del valle.
- Infraestructuras que puedan obstruir el cauce al colapsar.
Una obra puede estar correctamente diseñada frente a las condiciones observadas localmente y aun así quedar expuesta a un fenómeno generado decenas de kilómetros aguas arriba.
Una historia que Nepal ya conocía
Los eventos asociados a glaciares, lagos de montaña, deslizamientos y avenidas torrenciales no son nuevos en el Himalaya.
| Año | Evento | Consecuencia relevante para ingeniería |
|---|---|---|
| 1981 | Zhangzangbo o Cirenmaco | Un GLOF originado en el Tíbet alcanzó Nepal, dañó infraestructura hidroeléctrica y afectó durante meses la carretera hacia China. |
| 1985 | Dig Tsho | La ruptura del lago destruyó una central hidroeléctrica prácticamente terminada, puentes, caminos y tierras agrícolas. |
| 2021 | Melamchi | Un gran flujo de agua y sedimentos dañó poblaciones, puentes y el proyecto de abastecimiento de agua de Melamchi. |
| 2024 | Thame | Una avalancha de roca inició una reacción en cadena que produjo la ruptura sucesiva de lagos glaciares y transportó detritos decenas de kilómetros. |
| 2025 | Lhende y Bhote Koshi | Otra inundación repentina afectó el mismo corredor fronterizo de Rasuwa. El Departamento de Hidrología y Meteorología la relacionó con el vaciamiento de un lago glaciar. |
| 2026 | Lende Khola, Bhote Koshi y Trishuli | Una gran avalancha de hielo y roca produjo una nueva avenida catastrófica y daños extensos en asentamientos e infraestructura. |
La repetición de eventos en una misma región cambia por completo la manera en que debería plantearse el riesgo.
Ya no se trata de considerar una amenaza puramente hipotética.
Thame demostró cómo se producen las reacciones en cadena
El desastre de Thame del 16 de agosto de 2024 es uno de los antecedentes más instructivos.
La investigación posterior realizada por ICIMOD y la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal determinó que una gran avalancha de roca alcanzó un lago glaciar a unos 4,900 metros de altitud.
El impacto produjo una onda que provocó la ruptura del lago. El agua continuó hacia otro sistema lacustre y desencadenó nuevas fallas.
El estudio estimó que la reacción en cadena liberó unos 459,000 m³ de agua y transportó sedimentos hasta aproximadamente 80 km aguas abajo.
La enseñanza es especialmente importante para la evaluación de riesgo: no siempre existe un único elemento que falla.
Una amenaza puede activar la siguiente.
Avalancha, lago, presa natural, erosión, deslizamiento secundario y obstrucción de puentes pueden convertirse en partes sucesivas del mismo desastre.
Melamchi mostró que una estructura destruida puede aumentar el problema
Durante las inundaciones de Melamchi en 2021, grandes volúmenes de agua y sedimentos recorrieron aproximadamente 40 km del valle.
El Banco Mundial documentó que algunos puentes arrastrados quedaron atravesados en el cauce y comenzaron a retener material procedente de aguas arriba.
Este comportamiento es crítico.
Un puente que pierde su estabilidad no representa únicamente una pérdida de conectividad. Su tablero, vigas o estribos pueden convertirse en obstáculos que retienen troncos, bloques y escombros.
Se forma entonces un represamiento temporal. Si ese bloqueo falla posteriormente puede generarse otra onda de avenida.
Por eso la evaluación de un puente en zonas torrenciales no debería limitarse a comprobar si el vano permite pasar determinado caudal.
Qué debería evaluarse antes de construir cerca de un río de montaña
Una evaluación seria comienza antes del cálculo estructural.
Historia geomorfológica
Debe investigarse si el terreno aparentemente estable forma realmente parte de una terraza reciente, un abanico aluvial, un depósito de flujo de detritos o una antigua zona de inundación.
Los depósitos del pasado son información física sobre acontecimientos que quizá nunca aparezcan en un registro hidrométrico corto.
Cuenca completa
El análisis debe extenderse aguas arriba hasta identificar posibles fuentes de amenaza.
Esto incluye tributarios, laderas, glaciares, lagos, estrechamientos, zonas de deslizamiento y presas naturales potenciales.
Escenarios múltiples
No resulta suficiente modelar una sola inundación.
Cuando el entorno lo justifica deberían estudiarse escenarios como:
- Avenida por precipitación extrema.
- Ruptura de lago glaciar.
- Deslizamiento que bloquea el río.
- Ruptura posterior de la presa natural.
- Flujo con gran concentración de sedimentos.
- Transporte de bloques y árboles.
- Obstrucción parcial o total de un puente.
- Socavación y cambio de cauce.
- Combinaciones entre varios fenómenos.
Exposición
No basta con conocer dónde puede llegar el agua. También debe determinarse qué existe dentro de esa zona: viviendas, escuelas, hospitales, carreteras, centrales hidroeléctricas, campamentos, líneas eléctricas o instalaciones críticas.
Vulnerabilidad
Dos estructuras situadas dentro de una misma zona inundable pueden tener consecuencias completamente diferentes.
Influyen la cimentación, altura, orientación frente al flujo, redundancia estructural, posibilidad de evacuación, resistencia al impacto y facilidad de reparación.
Riesgo no significa solamente probabilidad de inundación
Una forma conceptual sencilla de entenderlo es:
Riesgo = Amenaza × Exposición × Vulnerabilidad
No debe interpretarse como una fórmula universal para obtener una cifra exacta, sino como una relación conceptual.
Una amenaza muy grande puede producir pocas pérdidas si no existen personas ni infraestructura expuestas. Una amenaza moderada puede convertirse en desastre cuando coincide con alta exposición y elevada vulnerabilidad.
Por eso muchas decisiones efectivas de reducción de riesgo ocurren antes de diseñar la estructura: elegir otro emplazamiento puede ser mucho más efectivo que intentar hacer prácticamente indestructible una obra colocada dentro del corredor de máxima energía.
Lecciones específicas para puentes
Las imágenes de Nepal muestran por qué los puentes deben analizarse como parte del sistema fluvial y no como estructuras aisladas.
En una cuenca susceptible a grandes avenidas deberían revisarse al menos:
- Socavación general y localizada.
- Posibles cambios de alineación del cauce.
- Impacto de bloques y material flotante.
- Acumulación de árboles y escombros en pilas.
- Reducción del área hidráulica efectiva.
- Estabilidad de estribos y terraplenes de aproximación.
- Erosión aguas arriba y aguas abajo.
- Posibilidad de que un tablero bajo actúe como barrera.
- Redundancia de la red vial si el puente queda fuera de servicio.
El borde libre necesario tampoco debería adoptarse como una cifra universal. Depende de la hidrología, geometría del cauce, régimen de sedimentos, tamaño del material transportado, incertidumbre del modelo y consecuencias de la falla.
Lecciones para carreteras de montaña
Las carreteras pueden aumentar su vulnerabilidad cuando ocupan la parte inferior de una ladera o utilizan el estrecho espacio disponible entre montaña y río.
Los estudios geotécnicos deben evaluar tanto la estabilidad de la ladera superior como la posibilidad de erosión del pie del talud por el río.
Una carretera puede perder estabilidad aunque el pavimento nunca llegue a quedar completamente bajo el agua. Basta con que el río elimine material en la base del terraplén o de la ladera que lo sostiene.
También resulta fundamental diseñar correctamente drenajes transversales, cunetas, obras de descarga y protección contra erosión. Bloquear pequeños cauces o concentrar agua sobre una ladera inestable puede crear problemas que originalmente no existían.
Lecciones para proyectos hidroeléctricos
El Bhote Koshi y otros ríos del Himalaya concentran numerosos proyectos hidroeléctricos debido a sus grandes desniveles y caudales.
Eso también coloca infraestructura costosa dentro de corredores sometidos a peligros naturales excepcionales.
La evaluación debería considerar por separado:
- Presa o estructura de derivación.
- Captación.
- Desarenadores.
- Casa de máquinas.
- Portales de túneles.
- Subestaciones.
- Líneas de transmisión.
- Carreteras de acceso.
- Campamentos y alojamientos del personal.
Una central puede resistir estructuralmente mientras el único acceso queda destruido. También puede seguir produciendo energía pero perder una subestación, una línea de transmisión o instalaciones auxiliares críticas.
La resiliencia debe analizar el sistema completo.
Los campamentos de trabajadores también forman parte del diseño de seguridad
Uno de los aspectos que con frecuencia recibe menos atención es la ubicación de oficinas temporales, dormitorios, talleres y campamentos.
Que una instalación sea provisional no significa que pueda colocarse en una zona de mayor exposición.
Antes de ocupar un área deberían definirse rutas de evacuación, puntos altos seguros, sistemas de comunicación y procedimientos para retirar al personal cuando existe una alerta aguas arriba.
La seguridad de quienes construyen la obra debe formar parte de la evaluación de riesgo desde la etapa de construcción, no únicamente cuando el proyecto comienza a operar.
Una sola estación de medición no es suficiente
El desastre también dañó estaciones hidrológicas.
Esto recuerda un principio básico de los sistemas de alerta: el evento para el cual fueron instalados puede destruir precisamente los instrumentos encargados de detectarlo.
Una red robusta necesita redundancia.
Dependiendo del riesgo pueden combinarse:
- Sensores de nivel aguas arriba y aguas abajo.
- Pluviómetros.
- Cámaras automáticas.
- Sensores sísmicos capaces de detectar movimientos de masa.
- Monitoreo de lagos.
- Imágenes satelitales.
- Sistemas de comunicación independientes.
- Sirenas locales.
- Alertas telefónicas.
- Procedimientos de evacuación previamente ensayados.
Una alarma que llega cuando la comunidad no sabe adónde ir resuelve solo una parte del problema.
El problema de las amenazas transfronterizas
El caso del Bhote Koshi demuestra además que los límites políticos no coinciden con los límites de una cuenca.
Un fenómeno que comienza en el Tíbet puede afectar pocos minutos después a Nepal y posteriormente propagarse hacia sistemas fluviales que continúan hacia India.
Los datos de lagos glaciares, movimientos de ladera, precipitación y niveles de río necesitan compartirse entre países cuando existe exposición aguas abajo.
En este tipo de cuencas, la cooperación internacional forma parte del sistema de seguridad.
Qué papel tiene el cambio climático
Existe evidencia sólida de cambios importantes en la criosfera del Hindu Kush-Himalaya.
ICIMOD ha documentado pérdida acelerada de masa glaciar, formación y expansión de lagos glaciares y cambios que pueden incrementar diferentes amenazas asociadas al hielo, nieve, permafrost y estabilidad de laderas.
Sin embargo, eso no permite afirmar automáticamente que el cambio climático haya causado el desastre del 26 de agosto de 2026.
Para establecer la causa concreta deben analizarse la geometría de la ladera, condiciones del glaciar, temperaturas, presencia de agua, estructura geológica, discontinuidades, evolución histórica y mecanismo exacto de falla.
El enfoque técnicamente correcto es separar dos preguntas:
- ¿Está cambiando el entorno de riesgo del Himalaya como consecuencia del calentamiento?
- ¿Qué mecanismo concreto provocó este evento?
Existe mucha evidencia para responder afirmativamente a la primera. La segunda todavía se encuentra bajo investigación.
Qué revisar antes de aprobar una construcción en una zona similar
| Aspecto | Pregunta mínima |
|---|---|
| Geomorfología | ¿Existen depósitos antiguos de inundaciones, avalanchas o flujos de detritos? |
| Cuenca | ¿Qué amenazas existen decenas de kilómetros aguas arriba? |
| Laderas | ¿Un gran deslizamiento podría alcanzar o bloquear el cauce? |
| Glaciares | ¿Existen glaciares o lagos potencialmente inestables? |
| Hidrología | ¿Se han analizado eventos extremos además de la crecida frecuente? |
| Sedimentos | ¿El modelo considera bloques, detritos y cambios de cauce? |
| Puentes | ¿Se evaluaron socavación, impacto y obstrucción? |
| Accesos | ¿Existe una ruta alternativa si el corredor principal falla? |
| Evacuación | ¿Es posible llegar a terreno seguro antes de la llegada de la onda? |
| Monitoreo | ¿El sistema continúa funcionando si una estación queda destruida? |
| Comunicación | ¿Las alertas dependen de un único medio? |
| Consecuencias | ¿Qué ocurre si la estructura falla por completo? |
La ubicación puede ser más importante que aumentar la resistencia
Existe un límite práctico y económico a la capacidad de una estructura para resistir fenómenos extremos.
Cuando una avenida transporta enormes bloques, modifica el cauce y arranca cimentaciones, simplemente aumentar secciones estructurales puede no ser la solución más racional.
La primera medida debería ser evitar, cuando resulte posible, el corredor de máxima amenaza.
Después vienen las medidas de protección, el diseño resistente, la redundancia y los sistemas de alerta.
Construir primero y estudiar después cómo defender la obra suele convertirse en la alternativa más cara.
El registro histórico importa incluso cuando el paisaje parece tranquilo
Los valles de montaña pueden permanecer décadas sin experimentar un evento extraordinario.
Durante ese tiempo aparecen viviendas, hoteles, carreteras, industrias y obras públicas sobre superficies que parecen estables.
Pero un periodo tranquilo no elimina el proceso que creó ese terreno.
Fotografías aéreas antiguas, imágenes satelitales, mapas geomorfológicos, testimonios históricos, depósitos de grandes bloques y terrazas erosionadas pueden revelar acontecimientos que ocurrieron antes de existir estaciones hidrométricas.
En ingeniería, ausencia de registros recientes no equivale a ausencia de amenaza.
Una lección que trasciende Nepal
Las condiciones del Himalaya son extremas, pero el razonamiento es aplicable a muchas regiones montañosas de Latinoamérica y del mundo.
En los Andes, Centroamérica y otras cordilleras también existen poblaciones y obras construidas junto a ríos encajonados, volcanes, laderas inestables, lagos y cuencas capaces de generar avenidas súbitas.
No todos esos lugares presentan riesgo glaciar, pero sí pueden experimentar deslizamientos que represen ríos, rupturas posteriores, flujos de detritos, lahares o avenidas torrenciales.
La metodología debe adaptarse al proceso existente en cada sitio. No existe una distancia universal al río ni un borde libre que garantice seguridad en cualquier cuenca.
Preguntas frecuentes
¿El aluvión de Nepal fue provocado por un terremoto?
La información inicial mencionó un posible terremoto de magnitud 4.4. El USGS revisó posteriormente los registros y concluyó que la señal sísmica había sido generada por el propio deslizamiento. Por tanto, no debe considerarse demostrado que un terremoto tectónico haya desencadenado el desastre.
¿Fue provocado por lluvias intensas?
El Departamento de Hidrología y Meteorología de Nepal indicó que la lluvia registrada en Rasuwa antes del evento era insuficiente para explicar por sí sola una crecida de esta magnitud. La investigación se concentra en procesos asociados a la alta montaña, hielo, roca, detritos y posibles represamientos.
¿Fue una ruptura de lago glaciar?
Es una de las hipótesis consideradas, pero el mecanismo completo todavía se investiga. La evidencia preliminar identifica una gran avalancha de hielo y roca y la posible formación de una presa temporal de detritos. Por eso resulta más prudente hablar por ahora de una avenida catastrófica asociada a un movimiento masivo de hielo y roca.
¿Se puede diseñar una estructura para resistir cualquier aluvión?
No de manera razonable. Existen fenómenos cuya energía y magnitud hacen que la selección del emplazamiento, la reducción de exposición, las rutas de evacuación y la alerta temprana sean tan importantes como la resistencia estructural.
¿Qué estudio debería realizarse antes de construir junto a un río de montaña?
Como mínimo deben integrarse estudios topográficos, hidrológicos, hidráulicos, geológicos, geomorfológicos y geotécnicos. Cuando existan amenazas especiales también pueden requerirse análisis de glaciares, lagos, deslizamientos, transporte de sedimentos, flujos de detritos y escenarios de falla en cascada.
Una reflexión final
El desastre de Nepal demuestra que una evaluación de riesgo no debería comenzar preguntando únicamente cuánto caudal puede pasar bajo un puente o hasta qué cota llegará una inundación.
Primero hay que entender qué puede ocurrir en toda la cuenca.
Una ladera puede caer sobre un río. El río puede quedar represado. La presa natural puede romperse. La avenida puede incorporar sedimentos. Un puente puede bloquearse. Ese bloqueo puede fallar y generar una segunda onda.
La ingeniería debe estudiar esa cadena antes de decidir dónde construir.
Detrás de cada imagen de una estructura destruida existen personas, familias y comunidades. Desde Ingeniería Real expresamos nuestras condolencias a quienes han perdido familiares y seres queridos en Nepal y el Tíbet. También expresamos nuestro respeto a quienes continúan trabajando en las labores de búsqueda, rescate y atención de los afectados.
Fuentes técnicas consultadas
- International Centre for Integrated Mountain Development, ICIMOD: análisis preliminar del evento de Rasuwa de agosto de 2026 y estudios sobre amenazas de la criosfera del Himalaya.
- Department of Hydrology and Meteorology de Nepal: información hidrológica y análisis inicial del Bhote Koshi.
- National Disaster Risk Reduction and Management Authority de Nepal: informes de situación y estudios de eventos glaciares.
- United States Geological Survey, USGS: revisión de la señal sísmica asociada al movimiento de masa de agosto de 2026.
- ICIMOD y NDRRMA: investigación del GLOF del valle de Thame de 2024.
- Banco Mundial: estudios de resiliencia de infraestructura, carreteras, puentes e hidroeléctricas frente a amenazas naturales en Nepal.
